ÍndiceRegistrarseConectarse
Conectarse
Nombre de Usuario:
Contraseña:
Entrar automáticamente en cada visita: 
:: Recuperar mi contraseña
Últimos temas
» Posteos descolgados
por Nosequiencita Hoy a las 12:53

» Juego de las imágenes!!!!
por Acid Burn® Vie 3 Feb 2012 - 19:57

» ¿Coca o Pepsi? ¿Pasillo o ventanilla? v3.0
por Valerie Vie 3 Feb 2012 - 19:44

» Desahogate!
por Acid Burn® Vie 3 Feb 2012 - 19:44

» Ahora me siento así...
por Valerie Vie 3 Feb 2012 - 19:40

» Qué libro/s estás leyendo?
por talitatraveler Vie 3 Feb 2012 - 16:49

» MMORPG
por Pixie Vie 3 Feb 2012 - 16:38

» Cine Rock en el Borges
por Janisvioleta Vie 3 Feb 2012 - 13:38

» Con qué canción musicalizas este día?
por FlorLola Jue 2 Feb 2012 - 18:37

» Citas o frases que nos marcaron.
por FlorLola Jue 2 Feb 2012 - 14:31

» Perros en la ruta
por FlorLola Miér 1 Feb 2012 - 21:33

Eventos
Los posteadores más activos de la semana
FlorLola
 
Acid Burn®
 
CaroM
 
talitatraveler
 
Valerie
 
Janisvioleta
 
Crazy Runner
 
Nosequiencita
 
Misqui
 
Alex
 



Compartir | 
 

 POLAROID

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Violeta
Bizcochuelo
Bizcochuelo


Mensajes: 314
Fecha de inscripción: 12/03/2010
Edad: 31
Localización: El país del nunca jamás

Hoja de Personaje
Nombre: Cocò Bernard
Edad: 25

MensajeTema: POLAROID   Miér 28 Abr 2010 - 11:35

Había sido todo tán fácil hasta ese momento. Ella en la cama. La luz de la mañana la iluminaba, reflejándose en esas sábanas blanquísimas. Los días de otoño no siempre son tan respladecientes, se dijo para si.
Su desnudez era perfecta, como un cuadro caprichoso sus manos yacían a los costados, recostada sobre el espaldar regalaba belleza por doquier.
Había sido todo tán fácil hasta ese momento, se volvió a repetir, muy despacito para que nadie escuche sus pensamientos.
Nadie la iba a escuchar, porque no había nadie en la habitación. Es más, podía hablar y el eco de la nada retumbar una y otra vez sus palabras.
De repente sin más, de lejos se escuchó gritos que la nombraban.
Georgina! Georgina! Jadeantes, apurados, desesperados, esos gritos se escuchaban cada vez más cerca.
Sin tiempo cubrir su intimidad, alguien entro de un sopetón a la habitación.
-Por dios! Ambar y tu maldita costumbre de hacer todos los actos de tu vida tan rinbombantes!. Lo decía con desprecio y peyorativamente, mientras trataba de cubrir vanamente su desnudez.

Ella jadeaba. Subir raudamente esas escaleras no le había hecho nada bien.

Toda despeinada, ese pelo pasado por muchas decoloraciones, con la esperanza de llegar a un rubio perfecto. Ese rubio "Su" al que nunca iba a llegar.

-Vos sabes como soy.

-y cómo sos?

Ambar, se rie nerviosa. Titubea.

- Veni -De espaldas y con el corpiño a medio poner-.

Ambar más jadeante aún, se acercó hasta ella. Trataba de no mirarla, pero no podía. La luz del día sobre esa piel.

-Podés apurarte, por favor!

Nunca pudo resistirse a los tratos casi tiránicos de Georgina. Su pelo negro y esa piel tan blanca, siempre la habían hipnotizado.

Siempre en la tentación de lo que hasta ese momento no se había significado.

El juego se había repetido por años. La secuencia descarnada era la misma siempre. Ella se mostraba. Ella se acercaba. Tenía en frente ese festín, pero le estaba vedado. La tentación de posar sus labios sobre esa espalda perfecta siempre estaba latente.

-Maldito corazón! Maldito Corazón. Aunque sus manos, un tanto temblorosas, trataban vanamente de acomodar simétricamente el broche del corpiño, no podía dejar de pensar que ella estaba ahí, y asi.

Y pensar que todo había sido tan fácil.
Volver arriba Ir abajo
 

POLAROID

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permiso de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
 :: General :: La Biblioteca :: Nuestros Escritos-