- No exageran en absoluto. Lo peor es que tantas cosas dependen del clima...
* So is it raining in your bedroom?, pensó Jeremy, un adelantado a su época.
- No sé, la afinación de las guitarras, el humor de la gente...
Era imposible no distraerse mirándola. Se sintió como un colegial torpe.
- Pero te acostumbrás, supongo. ¿Subimos?- le señaló el taxi que le costaría, probablemente, sus últimas libras. Pero valía la pena.
Abrió la puerta del taxi para que ella pasara y le indicó al conductor que iban al Red Lion.
No sabía qué hacer con las manos, así que tamborileó los dedos sobre el estuche de la guitarra.
- ¿Qué querés que toque, exactamente?